sábado, 6 de junio de 2009

La construcción y las obras de la iglesia

Cómo fue construida la iglesia de San Pedro de la Nave, y qué reparaciones ha sufrido a lo largo del tiempo.

Autor: Javier Massó Piorno (IV)

Construcción

La piedra utilizada fue arenisca fosilífera que no se encuentra en la zona, con lo que todo el material de la construcción primitiva tuvo por fuerza que ser traído de fuera.

Tras el desmonte y traslado, así como tras las excavaciones realizadas en 1997, se pudieron averiguar muchos datos acerca de las técnicas constructivas de la época. En dichas excavaciones realizadas tras descender el nivel del agua del pantano lo suficiente como para poder acceder a su solar, se pudo comprobar que los cimientos estaban compuestos de lajas de pizarra de espesores variables pero suficientes, que se asentaban sobre el suelo de tierra o sobre los estratos rocosos y que seguían en todo la forma del edificio, aunque como dato curioso hay que reseñar que las columnas del crucero apenas contaban con más cimientos que una simple losa de apoyo.

Los muros se componen fundamentalmente de hiladas de sillares de igual altura aunque de diferentes larguras y anchuras. Ajustados primorosamente entre ellos y unidos los de la misma hilada por medio de grapas de hasta 70 cm. de longitud que evitan la separación de los muros internos y externos; de vez en cuando se colocaba algún sillar de atado entre ambos muros para reforzar aún más su unión. Esta manera de construir se heredó en parte de las construcciones romanas anteriores, sobre todo en lo referente a las grapas, muy frecuentes en la ingeniería romana. Pero a su vez se desechó el uso de contrafuertes y material de relleno entre muros, que aporta solidez y que en el caso de esta iglesia hubiese evitado el desplome de la nave de los pies.

El edificio se debió de cubrir todo con bóveda de cañón, lo cual unido a la finura de los muros y la falta de contrafuertes propició su ruina temprana. Aunque el arco usado es el visigótico, las bóvedas son de medio cañón y sólo subsisten en pie las de los cubículos y la del ábside, las demás se hundieron y en la actualidad se muestran reconstruidas. La techumbre, tal como se muestra actualmente, sería de teja sobre armadura de madera en las naves laterales, centrales y sobre el ábside; y de teja sobre relleno donde hay bóveda.

Es reseñable el hecho de que para iluminar más la zona comprendida entre el crucero y el ábside, se recurriese a practicar sendos tríos de ventanitas cuadradas que perforaban la bóveda de este tramo.

Las columnas no sujetan nada, de hecho, como ya se ha dicho, no tenían apenas cimientos ya que lo que soportan es una pequeña prolongación del arco visigodo, sin función estructural. Aún así éstas se unen por pernos de plomo de longitud variables que se introducen en mortajas practicadas al efecto en las basas, fustes y capiteles.

Obras y reparaciones

Por las evidencias arqueológicas se conoce que la iglesia sufrió varias ruinas, y que éstas son junto con el desmonte y la restauración las causantes del estado actual de la misma. Al poco de acabar de construir la iglesia, ésta se colapsa en la parte de la nave de los pies y de las naves laterales, arrastrando a su vez al crucero en los arcos norte y oeste así como las bóvedas del transepto norte. Es muy probable que fuese debido a que ésta se abovedase sin tener en cuenta los esfuerzos laterales de las mismas y no haber observado la excesiva finura y por tanto debilidad de los muros. Con los restos de lo hundido se reconstruyó nuevamente siguiendo las mismas pautas de las trazas originales, aunque es casi seguro que esta vez se obviase la bóveda de la nave central para poner una cubierta de madera mucho más ligera.

Una vez restaurada y tras pasar un tiempo volvió a hundirse la misma zona, aunque esta vez sólo fuesen las tres naves de los pies, pues se advierten que los sillares e hiladas de las mismas se encuentran más íntegras conforme se acercan al crucero. Esta ruina debió acaecer en tiempos románicos, pues en el alero de la nave central se pueden ver algunos canecillos toscos de factura románica.

En la reconstrucción siguiente se macizaron todos los arcos de la nave de los pies dejando únicamente los centrales para que sirviesen de puerta, con lo que las naves laterales se convirtieron en capillas cerradas. Posteriormente a esta reedificación debió acontecer alguna otra ruina o puede que un cambio de gusto, con lo que el arco central de los tres del intercolumnio sur se reconstruyó a la manera gótica. Desde entonces la iglesia ha sufrido otros avatares, aunque menos traumáticos para su integridad como fueron cegados de ventanas, adicción de otras estructuras a sus muros exteriores, etc.

Tras el descubrimiento y la necesidad de su traslado, se pudo interpretar el estado original de la iglesia y reconstruirla hasta devolverle el aspecto que se supone tuvo alguna vez.

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