jueves, 1 de julio de 2010

San Pedro de la Nave celebra misa como hace mil años


La iglesia visigótica de Zamora acoge un oficio en rito hispano mozárabe, como los que celebró hasta el año 1080. Así lo cuenta José Luis Cabrero en El Mundo (ed. Castilla y León, 30/06/10).

Los milenarios capiteles de la iglesia de San Pedro de la Nave, situada en El Campillo (Zamora) y construida en el siglo VII, fueron ayer mudos testigos de la celebración de una misa oficiada siguiendo el rito hispano mozárabe.

Este tipo de liturgia no tenía lugar en el interior del templo desde el año 1080, cuando se introdujo en la iglesia española el rito latino. Además, es la única iglesia de la provincia de Zamora y una de las pocas de España de estilo visigótico y por tanto construida con anterioridad a la invasión musulmana, de ahí que en su interior los mozárabes mantuvieran la fe “en los tiempos en los que no tenían libertad para expresarla”, según explicó a los numerosos fieles que se apiñaron en el interior del templo zamorano el oficiante principal, profesor de Liturgia y experto en el rito hispano mozárabe, Manuel González.

La misa, celebrada siguiendo la llamada “forma antigua”, tuvo una duración superior a la hora y media, aunque en los fieles congregados en su interior no hizo demasiado mella el cansancio. Las razones que explican esta circunstancia tienen que ver precisamente con las peculiares características de este tipo de liturgia. Aunque “la palabra de Dios y la eucaristía siguen siendo los grandes protagonistas”, señala Narciso Lorenzo, delegado de Liturgia en la Diócesis de Zamora, el rito hispano mozárabe se caracteriza por ser “muy descriptivo, muy emotivo y, sobre todo, muy participativo”. Los asistentes a la celebración fueron requeridos en numerosas ocasiones para refrendar con sus amenes las palabras pronunciadas por sacerdotes y oradores.

Las diferencias con respecto al rito latino también se extienden a lo formal, dado que en este tipo de celebraciones los sacerdotes ofician de espaldas a los asistentes a la misa. “Lo que hay que entender es que no lo hacen de espaldas al pueblo, sino con el pueblo, mirando hacia Dios todos juntos”.

Otras partes de la misa latina perviven en esta celebración mozárabe pero ocupando otros momentos de la misa. Por ejemplo, señala Narciso Lorenzo, “la paz se da antes de la eucaristía y el credo se reza antes de la comunión”.

Fueron, precisamente, esas alteraciones en los ritmos habituales de una misa los que sorprendieron a los fieles, como es el hecho de que los sacerdotes, seguidos de los turiferarios, accedieran al templo desde el exterior simulando una especie de procesión.

Además, el pan y el vino, antes de ser consagrados, son recogidos por parte de los fieles para entregarlos a los sacerdotes en el altar.

El incienso fue un elemento destacado dentro de la celebración, no sólo por la figura de los turiferarios, que portan los incensarios vestidos con unas llamativas túnicas doradas, sino también por el ambiente que se creó en la iglesia. Manuel González invitó a los asistentes a mantenerse en silencio “para escuchar cómo se consume el incienso y dar a las piedras la oportunidad de que les hablen”.

La iglesia de San Pedro de la Nave es la única iglesia de la provincia de Zamora que queda en pie en la que se celebró la misa en rito hispano mozárabe en su tiempo, en sus orígenes, ya que el resto de las iglesias zamoranas son posteriores.

Esta particular celebración se produjo para conmemorar la festividad de San Pedro, santo titular del templo. La Diócesis espera que esta práctica pueda mantenerse y repetirse en años sucesivos.

miércoles, 30 de junio de 2010

Nueve siglos no son nada


La iglesia de San Pedro de la Nave, en El Campillo, acoge la celebración de una misa mozárabe 930 años después de la abolición del rito. Reproducimos aquí el reportaje firmado por Belén Alonso en La Opinión-El Correo de Zamora (30/06/10).

Los cánticos, el incienso y la oración de las misas mozárabes volvieron ayer a la iglesia de San Pedro de la Nave 930 años después de la abolición del rito y su sustitución por el latino.

La iglesia visigótica, enclavada en El Campillo, se quedó pequeña para albergar a los numerosas personas que se acercaron hasta la localidad para contemplar la desconocida liturgia. La eucaristía estuvo oficiada por Manuel González López-Corps, Canónigo de la Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Almudena de Madrid y encargado diocesano en Madrid de la preparación y supervisión de la celebración Eucarística del Rito Hispano-Mozárabe y por trece «ministros», según el rito mozárabe. La celebración pudo ser seguida por los asistentes a través de un guión y contó con la actuación del coro del convento de las Benedictinas de Zamora.

Antes de la misa Manuel González López-Corps explicó la importancia de la celebración del rito mozárabe en unos momentos en que «no había libertad para expresar la fe» y destacó la importancia de las figuras del silencio y el incienso, porque «es como si Dios nos hablara y es cuando estamos rezando». Asimismo, pidió «un milagro» para que «la iglesia de San Pedro no sea un museo y que se convierta en un lugar de oración».

La celebración de la eucaristía por el rito mozárabe es muy parecida a la latina. Así, se mantiene la estructura fundamental (liturgia de la palabra, plegaria eucarística y la comunión), pero las fórmulas son distintas al proceder de la literatura hispana del primer milenio y sobretodo destacan las oraciones que hay entre la liturgia de la palabra y la de la eucaristía. Así, Luis Santamaría, párroco de Muelas del Pan, explicó que «están los dípticos (oraciones de intercesión por la Iglesia, los santos y difuntos), la oración de la Paz que se pone mucho antes y el credo se retrasa, respecto a nuestra misa. En definitiva la estructura es la mismas pero una forma diferente de orar y algunos cambios de elementos».

A los fieles les llamó poderosamente la atención los desfiles por el templo, la considerable utilización del incensario con campanillas y la consagración de espaldas con la manos en alto de todos los presentes. Santamaría defendió la proliferación de cánticos en la misa mozárabe «tendría que se igual en la latina» y destaca que en ésta «hay mucha participación del pueblo por muchas fórmulas de oración».

Desde el año 2000 y en el contexto del Gran Jubileo de la Redención, la Diócesis de Zamora celebra cada año la eucaristía en rito hispano-mozárabe al menos en tres ocasiones, con motivo de las fiestas litúrgicas de San Ildefonso (23 de enero), San Pedro (29 de junio) y Santa María (18 de diciembre).

Ante la falta de este tipo de celebración, el párroco explicó que «hay que pedir permiso para celebrarla, pero además es un liturgia que nadie ha vivido, entonces puede ser para mucho algo que no entienden y es bueno, que si se usa, sea en determinadas ocasiones con una catequesis anterior para que la gente no parezca que vaya al teatro, sino que vaya a rezar y a encontrarse con el Señor». En este orden de cosas, Luis Santamaría ha ofrecido que la parroquia de San Pedro de la Nave sea «la sede todos los años en el día de San Pedro, de la celebración de la misa mozárabe». La celebración contó con la participación de un grupo madrileño de profesores y alumnos estudiosos de esta liturgia que acudieron a Zamora en peregrinación para venerar los restos de San Ildefonso.

domingo, 27 de junio de 2010

La Misa mozárabe vuelve a San Pedro de la Nave después de nueve siglos


Después de que en el año 1080 se cambiara el rito celebrativo en la Iglesia española, pasando del rito hispano-mozárabe al rito latino, la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave vuelve a acoger una eucaristía celebrada según la forma antigua, que es la que conoció en sus orígenes. Será el próximo 29 de junio, para celebrar al santo titular del templo, a las 17 horas.

Zamora, 26/06/10. Desde el año 2000, en el contexto del Gran Jubileo de la Redención, la Diócesis de Zamora celebra cada año la eucaristía en rito hispano-mozárabe al menos en tres ocasiones, con motivo de las fiestas litúrgicas de San Ildefonso (23 de enero), San Pedro (29 de junio) y Santa María (18 de diciembre).

Este año, la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave, enclavada en la localidad del Campillo, acogerá la celebración de la misa en honor de su patrón. Y la peculiaridad es que se trata del único templo que queda en pie de la Diócesis y de la provincia de Zamora en el que se celebró según este rito en su tiempo, ya que en el año 1080 se abolió el uso de la liturgia hispano-mozárabe, y las demás iglesias zamoranas son posteriores.

La eucaristía, organizada por la Delegación Diocesana de Liturgia en colaboración con la Parroquia de San Pedro de la Nave, tendrá lugar el próximo martes 29 de junio a las 17 horas. Los asistentes podrán contar con un guión de la celebración para seguir este rito de procedencia milenaria, testimonio perenne de la fe católica. Un rito que vuelve después de nueve siglos a esta iglesia visigótica zamorana, aunque ya se celebró la misa hispano mozárabe en 1996, en el marco de las IX Jornadas de la Asociación Bíblica Española.

Además de un nutrido grupo de zamoranos interesados en esta liturgia, la celebración contará con la participación de un grupo madrileño de profesores y alumnos estudiosos de esta liturgia, que acudirán a Zamora en peregrinación para venerar los restos de San Ildefonso, custodiados en la capital.

lunes, 12 de abril de 2010

“Peregrinos por un día” partirá de la iglesia más antigua de la Diócesis


Regresa en abril la iniciativa “Peregrinos por un día”, que pretende recorrer diversos tramos de los Caminos de Santiago por la Diócesis de Zamora, cuidando su contenido espiritual. El próximo sábado 17 de abril se hará el tramo entre la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave y la localidad de Muelas del Pan.

Zamora, 12/04/10. El próximo sábado, día 17 de abril, la Delegación Diocesana de Religiosidad Popular emprende un nuevo itinerario por los Caminos de Santiago. Se trata de una nueva edición del programa “Peregrinos por un día”, que recorrerá esta vez el tramo entre San Pedro de la Nave y Muelas del Pan.

La actividad comenzará a las 9,30 horas con una meditación que servirá como pauta para el camino, unos 8 kilómetros a pie. Al llegar a Muelas se sellarán las credenciales en torno a las 11,45 horas, y a continuación se celebrará la eucaristía en el templo parroquial, precisamente dedicado al Apóstol Santiago. Se terminará la mañana con un tiempo de convivencia en torno a un café, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Muelas del Pan con la parroquia y con la convocatoria.

Las personas que lo deseen, como en las etapas de meses anteriores, puede inscribirse para el autobús de ida y vuelta de Zamora, que saldrá a las 9 horas del sábado de la Plaza de la Marina (en la acera de los institutos). Tendrán que hacerlo en el Seminario San Atilano antes del jueves 15. Esta etapa de “Peregrinos por un día” partirá, por lo tanto, de la iglesia más antigua de la Diócesis de Zamora, y también de la provincia, pues se data su construcción a finales del siglo VII. Durante la Edad Media fue un importante nudo en los caminos jacobeos, acogiendo a los peregrinos en lo que fue un centro monástico.

Éste es un itinerario menos conocido y menos transitado, el llamado “Camino Portugués de la Vía de la Plata”, que parte de la ciudad de Zamora y, a través de las comarcas de Alba y Aliste, se adentra en Portugal por Quintanilha, pasa por Braganza y Vinhais, y retorna a territorio español, llegando a Verín y Orense. Allí conecta con el llamado Camino Sanabrés o Mozárabe, el que recorre el noroeste de la provincia de Zamora.

Se trata, en definitiva, de diferentes itinerarios que históricamente pretendían acortar recorrido respecto de la Vía de la Plata (Mérida-Astorga), y facilitar el recorrido. Hoy día, son cada vez más frecuentes los peregrinos que recorren estas vías alternativas, que evitan el masificado Camino Francés, buscando paz y soledad, además de paisajes de una gran belleza.

A partir de los datos históricos existentes, este Camino Portugués se recupera en torno al año 2002, encargándose la Fundación Ramos de Castro de su señalización completa en territorio español. La creación del Albergue de Alcañices y otras iniciativas locales son signo de la vitalidad de este itinerario. El tramo portugués está peor señalizado, aunque ya se están avanzando proyectos de alojamiento para peregrinos, como el de Castro de Avelas, localidad próxima a Braganza.

La Delegación Diocesana de Religiosidad Popular de Zamora se marca como objetivo, en estas convocatorias mensuales de “Peregrinos por un día”, divulgar la conciencia del paso de numerosas rutas jacobeas por nuestro territorio, tan próximo a Galicia, así como profundizar en la dimensión religiosa como la fundamental del Camino.

Precisamente, la atención pastoral a los peregrinos no puede ser algo aislado de un párroco o de una Diócesis. Desde la Delegación se lleva algún tiempo estableciendo relaciones con el resto de Diócesis por las que transcurre la Vía de la Plata (Sevilla, Badajoz, Cáceres, Plasencia, Salamanca, Astorga), así como con sacerdotes portugueses de la Diócesis de Braganza interesados en el Camino de Santiago. Próximamente va a publicar el horario de cultos en los templos zamoranos del Camino, pero se desea hacerlo conjuntamente con las Diócesis vecinas.

Fuente: Delegación Diocesana de Medios de Comunicación Social.

viernes, 9 de abril de 2010

"Peregrinos por un Día" saldrá de San Pedro de la Nave


El próximo 17 de abril tendrá lugar una nueva etapa de "Peregrinos por un día", la actividad de la Diócesis de Zamora para recorrer, mes a mes, diversos tramos de los Caminos de Santiago por estas tierras. Y se hará el tramo que hay entre la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave y la localidad de Muelas del Pan (unos 8 km.), comenzando con una meditación en el primer templo y terminando, tras el camino a pie, con la eucaristía en Muelas y un tiempo de convivencia con un café. Ampliaremos en los próximos días la información.

Los interesados en utilizar el autobús de ida y vuelta que habrá desde Zamora capital, tienen que inscribirse en el Seminario San Atilano antes del jueves 15. El resto, basta con que avisen al correo electrónico de la parroquia: sanpedrodelanave@gmail.com. ¡Buen camino!

sábado, 27 de marzo de 2010

Semana Santa de 2010

Éstos son los horarios de los cultos de la Semana Santa de 2010 en la Parroquia de San Pedro de la Nave (El Campillo, Zamora). Todos seréis bienvenidos a una liturgia sencilla para celebrar juntos la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

martes, 5 de mayo de 2009

Ficha de la iglesia


Fase/Estilo: Visigodo/Cruciforme

Época: Siglo VII

Estado de conservación: Muy bueno

Situación: El Campillo (Zamora)


Fue descubierta y estudiada inicialmente por Gómez Moreno y trasladada en 1930 desde su emplazamiento original, que iba a quedar cubierto por el agua en el pantano del Esla, al borde superior del mismo valle. Su traslado, que obligó a desmontarla piedra a piedra y volver a montarla en el nuevo emplazamiento, permitió conocer mucho más profundamente no sólo la estructura original de este monumento, sino también las características del arte visigodo. A la vez fue restaurada, sustituyéndose las piezas inexistentes por ladrillo.

Tanto por el diseño de su estructura y por la integración entre un perfecto estudio de volúmenes, interiores y exteriores, y una decoración escultórica excepcional para la época, como por el magnífico estado en que se encuentra, es el monumento más interesante que nos ha llegado del periodo visigodo y uno de los mejores del arte español altomedieval.

Su estructura es claramente la de una iglesia cruciforme, del mismo tipo que las de Bande, Mata y Melque, pero de un momento posterior, cuando ya en esas iglesias se había añadido a su dedicación funeraria inicial la utilización como iglesia monástica, por lo que en este caso las dependencias laterales existen desde su diseño original en vez de ser un añadido posterior como pensamos que sucedió en las anteriores.

Es de planta rectangular, en forma de cruz latina inscrita en un rectángulo, con tres aditamentos de forma rectangular, uno hacia Oriente, que forma la capilla mayor, y dos hacia Norte y Sur, que constituyen dos pórticos laterales. Consta de tres naves, atravesadas por la de crucero, de la misma altura que la nave central, que las divide en dos zonas muy diferentes: en la occidental las dos naves laterales están separadas de la central por arquerías de tres huecos separados por pilares unidos por arcos de herradura, lo que de alguna forma la confiere un cierto aspecto de iglesia basilical, con ventanas, también con forma de herradura, sobre el crucero. En la oriental ambas naves se continúan a los lados de la cabecera en dos aposentos comunicados cada uno de ellos con la nave central por medio de una puerta y una ventana de tres huecos, lo que no volveremos a encontrar hasta casi doscientos años después en algunas iglesias asturianas. La iglesia tiene tres puertas al exterior, una al final de la nave central y las otras dos, una a cada extremo del crucero y dispone de una buena iluminación proporcionada por ventanas con arcos de herradura, en algunos casos doble, en las naves laterales, la zona oriental de la nave central, el cimborrio, la cabecera y el muro occidental.

En cuanto a su cobertura, la nave de crucero y toda la cabecera tiene bóvedas de cañón semicircular peraltado sobre arcos torales de herradura soportados por pilares cuadrados con columnas adosadas. El cimborrio existente en la intersección de la nave central con la del crucero, que tiene una ventana en cada uno de sus cuatro muros, estaba cubierto por bóveda de arista en piedra, que se encontró derruida y ha sido reconstruida en ladrillo. También existen tres cámaras elevadas, se supone que para ocultar tesoros o archivos, sobre la capilla mayor y los vestíbulos laterales. Sobre la forma de cobertura de la parte basilical del edificio, inicialmente se pensó que estaba cubierta por techos de madera, a dos aguas la nave central y más bajos los de las naves laterales, pero estudios posteriores de Cámara, Caballero Zoreda y Arce están apoyando la teoría de Balbás de que estuviera totalmente abovedada.

En relación con la estructura de San Pedro de la Nave, resulta muy curioso el compromiso que en ella se plantea de utilizar para la parte oriental un diseño basado en las iglesias cruciformes, mientras la occidental tiene la forma de una basílica clásica. Sobre este tema existen diversas interpretaciones, que van desde la posibilidad de que corresponda a un diseño completo original como una nueva variación buscando un tipo definitivo de iglesia, lo que ya hemos observado en muchas de las construcciones que nos han llegado de los siglos VI y VII, hasta la teoría de que, debido a un error en los cálculos de los constructores iniciales que les impidió terminar la obra, fueron sustituidos por un grupo de canteros distinto que la continuó modificando el diseño original.

Desde nuestro punto de vista, tanto el magnífico estudio de volúmenes exterior e interior, como la distribución de los distintos tipos de decoración, repartidos en las dos zonas, y la sensación de conjunto homogéneo que produce esta iglesia, nos hace difícil creer que las dos partes tengan una autoría tan diferente. No obstante entendemos que, como en otros casos, el desconocimiento de la arquitectura visigoda en las grandes ciudades y de las características del culto cristiano después de la conversión de Recaredo, nos impide resolver de forma fiable las muchas cuestiones de este tipo que nos encontramos en el arte altomedieval español.

La impresión de fragmentación del espacio que produce el interior es muy semejante a la que se siente al entrar en Santa Comba de Bande, pero con una mayor sensación de amplitud. Todos los arcos, excepto los de paso de los pórticos laterales al crucero que son de medio punto peraltados, son de herradura trasdosados, generalmente de un número par de dovelas y con una prolongación nunca superior a 1/3 del radio que llega a ser de sólo 1/7 en los de las puertas de los pórticos laterales, destacando el arco triunfal que existe en la entrada del ábside, sobre columnas con capiteles decorados e impostas incrustadas en los muros laterales. También son de gran interés los cuatro arcos que soportan el cimborrio, de herradura, trasdosados sobre impostas comunes y con columnas adosadas y capiteles bajo la imposta sólo en los dos de la nave central.

Toda la iglesia posee una magnífica decoración en impostas y capiteles, completamente integrada en la construcción, con tres estilos perfectamente diferenciados:

El primero, arcaizante, tradicional en la península y en el arte visigodo, con frisos de sencillas decoraciones geométricas en talla a bisel y tallos ondulados con racimos muy toscos, semejantes a los de las de las joyas del arte bárbaro. Corresponden a este estilo toda la decoración de la capilla mayor, los capiteles y cimacios del arco toral y las fajas decoradas que recorren los muros de la nave central y del crucero a partir de dicho arco, además de las impostas de los arcos exteriores y de las columnitas de las ventanas.

El segundo de una calidad excepcional, atribuido al llamado "Maestro de Nave", de tipo bizantino se observa en los frisos con tallos con hojas y racimos, máscaras, cuadrúpedos y aves labrados profundamente. Se puede observar en las impostas de arranque de las bóvedas de las naves y de los arquillos de la cabecera de las naves laterales, en la decoración de las cuatro columnas del crucero, y en los capiteles decorados con aves.

Y, por último, quizá del mismo taller que el anterior, pero con una nueva temática, posiblemente basada en la iconografía española procedente de manuscritos miniados de la época, se encuentra en dos de los capiteles del crucero que contienen historias religiosas como el sacrificio de Isaac, Daniel en el foso de los leones o figuras de algunos apóstoles, del mismo tipo de otros restos decorativos del siglo VII.

En resumen, conjunto muy armónico, muy bien proporcionado, en perfecto estado de conservación, con una decoración muy interesante, que da una idea de la madurez a la que llegó la arquitectura visigoda en España.

No obstante, hay que tener en cuenta que San Pedro de la Nave era una iglesia monacal, situada en una zona poco habitada y que, por lo tanto, se puede considerar como un exponente muy poco significativo de a dónde debió haber llegado en esos años el del arte en las grandes ciudades, como Toledo, Mérida, Córdoba o Sevilla, en las que sabemos que se construyeron iglesias y palacios de dimensiones mucho mayores a finales del siglo VI y a lo largo del VII, pero de las que no nos han quedado más que pequeños restos de decoración.

La visita a este monumento nos lleva a pensar en el altísimo nivel que alcanzó el arte visigodo en los poco más de cien años que transcurrieron desde la conversión de Recaredo al catolicismo y la invasión árabe, muy superior al del resto de los países del occidente europeo, y a qué cotas de madurez y perfección podría haber llegado si aquella no se hubiera producido.



OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS

Forma de Acceso: Carretera N-122, dirección Portugal, continuar hasta Almendra a 11 Km, tomar una carretera comarcal que lleva a El Campillo.

Contacto recomendado: Casa Parroquial. Dirección: c/Iglesia, 13. 49167 Muelas del Pan (Zamora) España. Teléfonos: (+34) 980 553 078 y (+34) 695 577 979

Fuente (texto y fotos): Turismo Prerrománico
http://www.turismo-prerromanico.es/arterural/spnave/spnaveficha.htm